Construyendo mi ordenador ideal (II)

Continúo con el chequeo rápido de algunas partes de mi diseño de placa base M5 y lo hago en orden de importancia de cara al futuro. Comencé por la comprobación del correcto montaje de los diferentes componentes electrónicos, al menos lo más críticos por tamaño, posteriormente probé el funcionamiento del puerto serie RS232 y finalmente coloqué la placa base en el interior de una caja Mini ITX estándar para evitar posibles averías durante el proceso de prueba que se describe en estos posts.


En la siguiente imagen he marcado los lugares donde se sitúan físicamente las conexiones de mis diferentes pruebas, las que hice anteriormente y las de este post.


Hoy es el turno de comprobar el correcto funcionamiento de la tarjeta MMC/SD cuya presencia es imprescindible para disfrutar de una experiencia completa. Entre sus funciones está la de almacenar el firmware de la FPGA que es leído y transferido hasta ésta en cada arranque del sistema, además permite guardar archivos .ADF que contienen juegos o aplicaciones de Amiga actuando como imágenes de los antiguos disquetes físicos de 3½. En mi primer diseño de M5 se usaba un sistema de archivos FAT16, limitado a 2 GB pero muy sencillo de implementar, algo que posteriormente cambié a FAT32 cuando me aseguré que todo iba bien.


Para probar el funcionamiento del puerto MMC/SD en la placa base M5 he usado algunos módulos que puedes ver en mi tienda, concretamente un convertidor IDC10 a Borne y un lector MMC SD Card 5Vdc. A éste último módulo le hice unos cuantos cambios ya que la circuitería de control ya se incluye en la propia placa base M5. Este montaje de prueba ha sido sustituido por una PCB auxiliar que puedes colocar en el frontal de tu caja Mini ITX comercial favorita como veremos en siguientes posts, Aquí puedes ver la distribución de pines de este conector para el lector MMC/SD por si quieres instalar tu propio lector o usar una tarjeta mini SD: